23 jul. 2017

Jeno Gyárfás

Jenő Gyárfás (1857-1925) fue un pintor y escritor húngaro situado dentro del academicismo y el romanticismo magyar. István Genthon, historiador del arte, lo encuadraría dentro de su propia concepción del realismo romántico, junto a figuras como Munkácsy, László Paál, Géza Mészöly, Sándor Bihari, Lajos Deák-Ébner, Bertalan Karlovszky, László Mednyánszky, János Tornyai y Gyula Rudnay. Desde su perspectiva, se trataba de un arte nacional, caracterizado por la pasión explosiva de la pintura y los contrastes fuertes y vibrantes. Era pues una manifestación pura y verdadera del espíritu húngaro. De él podemos decir que estudió en la Magyar Képzőművészeti Egyetem desde 1873 a 1877, continuando sus estudios en Múnich, momento en el que contactó con Grabriel von Max, uno de sus maestros. Sus viajes se extendieron por Transilvania y las tierras italianas, trabajando como profesor y pintor en todo momento, retratando además ciudades como Múnich, Viena o Budapest. De sus obras, destacamos los retratos y las grandes panorámicas, pero también la temática histórica y religiosa, además de una serie de dibujos y láminas para libros que todavía hoy siguen utilizándose.

BIBLIOGRAFÍA:

SISA, JÓSEF, Motherland and Progress: Hungarian Architecture and Design 1800–1900. Basilea: Birkhäuser Verlag GmbH, 2016


Jeno Gyárfás, The Ordeal of the Bier, 1881
Jeno Gyárfás, Study for Call to the Ordeal, c. 1880
Jeno Gyárfás, Tengerihántás, 1914
Jeno Gyárfás, unknow
Jeno Gyárfás, Women's study head, 1886
Jeno Gyárfás, Youth and Age, 1887
Jeno Gyárfás, Tanulmány a Tetemrehívás címu képhez, 1879
Jeno Gyárfás, Bertalan Karlovszky, 1880
Jeno Gyárfás, Portrait of a Young Man
Jeno Gyárfás, Study for Abigail’s head, c. 1880

11 mar. 2017

Carl Gustav Carus

Carl Gustav Carus (1789-1869) fue un pintor formado durante el romanticismo alemán. Sus bellas obras fueron acompañados de una pasión personal y profesional por el mundo de la naturaleza, la metafísica y la medicina. A él le debemos una prodigiosa colección de cuadros que nos transmiten una de las múltiples perspectivas de la Naturphilosophie, ventanas nocturnas que nos atrapan con sus claros de luna y frondosos paisajes arbolados. Además de pintor, fue médico y filósofo, uno de aquellos recónditos eruditos anclados en la incipiente psicología, la fisonomía y el evolucionismo. De sus obras, he decidido destacar los paisajes y en especial aquellos que muestran ruinas o retratan con mayor fuerza la sintonía de la naturaleza nocturna del alma, pues es allí donde el hombre, en la soledad de la naturaleza muerta, encuentra la verdadera voluntad del mundo. Os invito a seguir buscando obras suyas y descubrir una vez más, las sorprendentes joyas que nos regaló el siglo XIX.

BIBLIOGRAFÍA:

CARUS, C. G., Nine Letters on Landscape Painting, Los Ángeles: Gett Research Institute, 2002

Carl Gustav Carus, Stone age stronghold at Nobbin, Rugen Island, c.1820
Carl Gustav Carus, Moonlit Landscape, c.1830
Carl Gustav Carus, Mondscheinlandschaft, 1859
Carl Gustav Carus, Blick auf Dresden bei Sonnenuntergang, c.1822
Carl Gustav Carus, Vollmond bei Pillnitz
Carl Gustav Carus, Flusslandschaft im Rosental bei Leipzig, c.1840
Carl Gustav Carus, Ausblick in Hosterwitz, c.1852
Carl Gustav Carus, Abenddämmerung bei Schloß Moritzburg
Carl Gustav Carus, Monastery ruin with gravestones in the moonlight, 1818
Carl Gustav Carus, The Imperial Castle in Eger, 1824

19 dic. 2016

Childe Hassam

Frederick Childe Hassam (1859-1935) fue un pintor estadounidense de remotos orígenes anglosajones. En 1886 entraría en la Académie Julian, en París, ciudad que le permitió conocer esa nueva manera de concebir el mundoque tenían los impresionistas. En Europa se dejó influir por todo ese nutrido grupo que empezaría a destacar en los salones a finales del siglo XIX, incluyendo pinturas de diferentes tendencias y países. No obstante, serían las pinturas de Monet, Turner o Johan Barthold Jongkind, las que marcarían su genio, algo que se dejaría notar por su talento a la hora de captar la luminosidad o los vastos paisajes naturalistas que ya venía realizando desde sus primeras acuarelas en Boston. Al volver a su tierra natal, Childe Hassam exportaría un impresionismo americano, luminoso como el arte parisino, pero a la vez respetuoso con la tradición norteamericana y con un toque personal, bien enfocado en la técnica y en los temas elegidos, que han permitido encumbrar la obra de este autor como una de las más bellas caracterizaciones del impresionismo al otro lado del océano. No olvidéis desplegar el post para ver todos los cuadros.

BIBLIOGRAFÍA:

BARBARA WEINBERG, H., Childe Hassam: American impressionist. EUA: Prestel, 1994
BARBARA WEINBERG, H., BOLGER, D. & PARL CURRY, D., American impressionism and realism. The painting of modern life, 1885-1915. NY: The Metropolitan Museum of Art, 1994


Childe Hassam, July Night, 1898
Childe Hassam, Gathering Flowers in a French Garden, 1888
Childe Hassam, Listening to the Orchard Oriole, 1902
Childe Hassam, Dawn, 1914
Childe Hassam, Sunset at Sea, 1911
Childe Hassam, The Goldfish Window, 1912
Childe Hassam, Summer Porch at Mr. and Mrs. C.E.S. Wood's, 1904
Childe Hassam, The Goldfish Window, 1916
Childe Hassam, Moonlight, Isle of Shoals, 1892
Childe Hassam, Moonlight

24 sept. 2016

Georgiana Houghton

Georgiana Houghton (1814-1884) fue una artista británica, aunque nacida en Las Palmas de Gran Canaria, vinculada al espiritismo y la mediumnidad. Cuando encontramos sus obras, nos enfrentamos a dos fenómenos que si fueran analizados por separado, obviaríamos el verdadero significado de su labor: la unión entre el arte y el espiritismo. Ella hacía uso de la pintura como método de comunicación con los muertos; utilizando un mecanismo similar al de la escritura automática aplicado al pincel, Georgiana entraba en trance y se dejaba guiar en sus obras. El fruto de ello es una pintura que hoy podríamos considerar como un precursor del arte abstracto en cuanto a forma, pero que ante los ojos de aquellas personas, representaba un claro mensaje de otro mundo. Aunque se ha vertido información muy sesgada sobre su persona, lo cierto es que encontramos figuras semejantes a lo largo de toda la era victoriana y la primera mitad del siglo XX. Frantisek Kupka (1871-1957), Kandinsky (1866-1944) y Mondrian (1872-1944) son claros ejemplos de artistas reconocidos vinculados al espiritismo o al esoterismo; encontramos otros ejemplos no tan conocidos como Emma Kunz (1892-1963), Augustin Lesage (1876-1954) y Hélène Smith (1861-1929) que de alguna manera siguieron esa tradición de plasmar los ecos de otro mundo no muy lejano. Aunque aquí mismo la recordamos como una médium pintora, también dejó constancia de su vida en sus escritos y dedicó una parte de su vida a investigar con la fotografía. He encontrado pocas obras de la autora, pero merecen una inspección profunda. Hay que detenerse en sus pequeños detalles, observar el extraño patrón y las figuras que emergen de su otro 'yo'.

BIBLIOGRAFÍA:

HOUGHTON, G., Evenings at Home in Spiritual Séance. Brighton: Victorian Secrets Limited, 2014
PITMAN, F. (ed.), The Spiritual Magazine. Vol. 6. London: F. Pitman, 1871
SMITH, B., The Formalesque. A Guide to Modern Art and Its History. Melbourne: Macmillan, 2007

Georgiana Houghton, Glory be to God, c.1868
Georgiana Houghton, The Eye of the Lord, c. 1864
Georgiana Houghton, The Flower and Fruit of Henry Lenny, 1861
Georgiana Houghton, The Portrait of The Lord Jesus Christ, 1862
Georgiana, The Risen Lord, 1864

18 sept. 2016

Iniciados, SHJ VI, 1

Iniciados: Hechiceras, charlatanes y teúrgos, es un dosier especial de Studia Hermetica Journal, revista en la cual colaboro desde hace ya casi un año. Se trata de un número especial, de carácter divulgativo, que recoge cuatro artículos cuyo contenido refleja algunas de mis inquietudes personales en el mundo del saber: la alquimia, el arte, el romanticismo y los misterios. En este artículo colaboran el Dr. Miguel López Pérez con un artículo muy interesante sobre charlatanes y alquimistas avariciosos, personajes conflictivos que sobreviven en la modernidad hasta bien entrado el siglo XVII con sus panaceas y secretos a medias. La Dra. Mar Rey Bueno escribe un artículo sobre Remedios Varo, una artísta que ya compartí en este post y que junto a Leonora Carrington, es para mí una de las pintoras más fascinantes del surrealismo. Iván Elvira nos ofrece un artículo muy singular sobre la experiencia del más allá en la antigüedad tardía, además de compartir algunos fragmentos de los famosos papiros mágicos griegos y de los textos herméticos. Mi artículo de Justinus Kerner pretende ser una puesta en contexto de este médico y poeta con el romanticismo, el magnetismo y su especial arte, la kleksografía. Como vemos, un número especial, generoso en imágenes e imbuido de un inquietante velo de misterio. Pronto también estará disponible una versión sin imágenes en las principales bases de datos, como dialnet o redib.

6 ago. 2016

Gabriel von Max

Gabriel Cornelius Ritter von Max (1840-1915) fue un artista bohemio de gran renombre. Hijo de un escultor, Josef Max, se forjó con la experiencia hasta entrar en las academias de arte de Praga y Viena. Su formación artística y contacto directo con pintores de la talla de Eduard von Engerth, Christian Ruben y Karl von Blaas se complementó con su interés personal en temas como la parapsicología, el espiritismo y las religiones mistéricas. Gabriel von Max fue miembro de la Theosophical Society, algo que marcó profundamente sus obras, al igual que su interés en el darwinismo. En sus obras vemos unos temas recurrentes y un color que busca su armonía en las tonalidades más melancólicas, dotando al cuadro de un aura simbólica, aparentemente simple, pero que busca retratar historias paralelas de una época que muy pocos pudieron captar.

Página Web

BIBLIOGRAFÍA:

KULTERMANN, U., Historia de la Historia del Arte. El camino de una ciencia. Madrid: Akal, 1996


Gabriel von Max, The Ecstatic Virgin Anna Katharina Emmerich, 1885
Gabriel von Max, The White Woman, 1990
Gabriel von Max, Saint Julia, 1866
Gabriel von Max, Tannhäuser, c. 1878
Gabriel von Max, Melancholie
Gabriel von Max, Mater Dolorosa (Madonna at the Cross), c. 1888
Gabriel von Max, Lady Macbeth, 1885
Gabriel von Max, The Dead Alchemist, 1868
Gabriel von Max, The Anatomist, 1869
Gabriel von Max, The Raising of the Daughter of Jairus, 1881

7 jul. 2016

Alexandre Cabanel

Alexandre Cabanel (1823-1889) fue un pintor francés vinculado a la maestría de François Édouard Picot y la École des Beaux-Arts de París. Aunque su vida no fue excesivamente larga, viajó a Italia durante una temporada y se convirtió en un pintor de renombre de la francia imperial del siglo XIX. Fue famoso por sus pinturas históricas, clásicas y religiosas, pero también por sus figuras femeninas y sus bellos retratos. Llegó a convertirse en el pintor favorito de Napoleón III y tuvo un gran legado en cuanto a discípulos e influencias. Fue junto con Adolphe-William Bouguereau un exponente iluestre del academicismo francés. El arte que representaba Cabanel y otros muchos pintores fue denominado art pompier de una manera peyorativa por algunos pintores, pero lo cierto es que tanto y él y otros, representaron el legado de una vasta tradición pictórica que se resistía al avance imparable de la fotografía y de las nuevas formulaciones impresionistas. Su pintura estuvo influenciada notablemente por el romanticismo, el clasicismo y los temas literarios, tanto clásicos como modernos. En sus obras vemos una imponente Venus y una versión muy académica de una Ophelia donde se destaca su fragilidad, locura y belleza.

BIBLIOGRAFÍA:

LEE PALMER, A., Historical Dictionary of Romantic Art and Architecture. Scarecrow Press: Maryland, 2011
PARKER, J., Alexandre Cabanel: Painting and Drawings. Josh Parker: eBook, 2015


Alexandre Cabanel, Self-portrait, 1852
Alexandre Cabanel, Christ in the Garden of Olives, 1844
Alexandre Cabanel, Albaydé, 1848
Alexandre Cabanel, Death of Francesca da Rimini and of Paolo Malatesta, 1870
Alexandre Cabanel, Fallen Angel, 1868
Alexandre Cabanel, Ophelia, 1883
Alexandre Cabanel, Phèdre, 1880
Alexandre Cabanel, The Birth of Venus, 1863
Alexandre Cabanel, Echo, 1874
Alexandre Cabanel, Pandora, 1873